Tuercas y tornillos: Los partidos políticos en México y el fin de la posmodernidad






Dr. Mario Alberto Velázquez García | Academia Mexicana de Ciencias
Las últimas noticias antes de las elecciones: 1) un cierre de campaña que termina con una catástrofe convertida en propaganda política; 2) una candidata a gobernadora que cambia de partido encontrando en el último momento coincidencias con la coalición puntera en las encuestas. Los partidos políticos como una agencia de contratación donde las ideologías son flexibles como las habilidades laborales del siglo XIX.
Un locutor local a esta flexibilidad ideológica como una característica de la modernidad, se equivoca, esto no es ya ni siquiera es la posmodernidad. La primera se caracterizaba por la existencia de grandes proyectos que prometían un mejor mundo para todos: los estados nacionales, la izquierda, los derechos humanos, la revolución industrial, la ciencia, entre otros. La posmodernidad por su parte fue el cuestionamiento a todos estos proyectos y su capacidad para construir un mundo mejor. La modernidad para muchos intelectuales murió con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Este proyecto dentro de la modernidad conjugaba un estado (nazi), la revolución industrial (la maquinaría de guerra) y la ciencia (los adelantos tecnológicos usados para matar de manera más eficiente). La razón instrumental, el mayor logro de la modernidad, era un arma que podía aniquilar a la misma humanidad.
La posmodernidad en occidente tuvo un segundo momento de consolidación con la caída del muro de Berlín. El proyecto de un mundo diferente a la economía capitalista y la democracia liberal fracasaron; todo lo que quedaba era el consumo, las empresas y el mercado como los únicos futuros posibles. Esta posmodernidad escondía una vaga promesa: el desarrollo económico permitirá una derrama de riqueza de arriba hacia abajo. En otras palabras, con paciencia, todos podrán disfrutar del “modo de vida norteamericano”.
Con el fin del siglo XX fue cada vez más evidente que el mercado no tenía una vocación de compartir sus beneficios, todo lo contrario, en sus entrañas estaba el deseo por una mayor concentración. El mundo estaba siendo cada vez mas desigual con un problema adicional: los recursos naturales ilimitados necesarios para el constante desarrollo del mercado no eran tales: estamos a punto de generar en el planeta un cambio tan significativo que está amenazada nuestra propia permanencia como especie.
Es en esta lógica sin ideologías y una clara competencia por ocupar las posiciones, que aseguren el acceso a la riqueza donde funcionan los partidos políticos y los estados. Estas dos instituciones son dos de los espacios donde los individuos buscan acceder al dinero o las posiciones que les permitirán obtenerlo. La democracia ya no es una lucha ideológica, es un reality donde la gente escoge quienes serán los ganadores de la oportunidad para sumergirse en una pila de dinero y ver cuánto de esto pueden atrapar mientras flota en el aire. La diferencia, es que en este espectáculo los ganadores gozan de varios años para lograr acumular riqueza. Esto explica que los políticos estén dispuestos a cambiar de bando sin ninguna consideración ideológica o de relaciones previas; lograr estar con el equipo que tendrá la posibilidad de usar la máquina de dinero es todo lo que importa. Esta época sin valores, sin proyectos y donde el único horizonte es el consumo es un tiempo más allá de la posmodernidad. El fin de la historia, de las ideologías y de la política.
MARIO ALBERTO VELÁZQUEZ GARCÍA
Profesor- Investigador de El Colegio de Sonora
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 1. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC). Doctorado en Ciencias Sociales con Especialidad en Sociología, El Colegio de México. Maestría en Ciencias Sociales con Especialidad en Desarrollo Municipal en El Colegio Mexiquense. Licenciatura en Sociología, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Director de la Revista: “Revista Científica de Estudios Urbano Regionales Hatsö-Hnini”, www.revistahatsohnini.com.mx.





