A veces uno se cansa de existir






Por Karla Valenzuela
Va sonar raro y por demás caótico, pero a veces uno se cansa de existir, de estar sin escapatoria alguna, de ver que a veces -muy frecuentemente- las cosas no salen como uno las planea, y no van a salir nunca así porque simple y sencillamente ya todas las cartas están tiradas y no hay para dónde hacerse. A veces pueden transcurrir las horas, los días, las semanas y los meses sin que nada ocurra que haga girar nuestra emoción y la reviva de tal forma que nos devuelva el aliento. Y es ahí cuando uno se cansa, no de vivir, sino de permanecer alerta a la espera de que alguna vez podamos llegar a la tierra prometida y esto jamás suceda; y el tedio es tanto que ya nos conformaríamos, entonces, con llegar a alguna parte, tal cual Cristóbal Colón, sin importar si es el territorio que queríamos encontrar. Lo interesante solamente sería lograr un punto nuevo en nuestra subsistencia.
Y he ahí que uno ve los noticieros a diario, y sin importar lo que digan – que Donald Trump volvió a hacer de las suyas en su Twitter, que la gasolina bajó un centavo con respecto ayer, que el dólar está tambaleante, que hoy es Día mundial contra la tuberculosis, que Mario Aburto no es el asesino solitario o que la Bella y la Bestia ha roto récord en taquilla- no hay nada nuevo.
Pero le decía a usted, uno se puede cansar hasta de respirar si le da la gana, pero tarde o temprano sólo basta, tal vez, la mirada de un niño, la sonrisa del ser amado, la llamada que nos hace el día, el libro o la canción que nos motiva, para que sepamos cómo y para qué estamos, y otra vez recobremos esa ansia de comernos al universo, de manifestarnos como seres vivos con todas las ganas de seguir adelante sin que valga algo lo que pasa a nuestro alrededor. Todo es cuestión de paciencia. Claro que también uno se cansa de ser paciente, pero, créame, no queda de otra más que seguir adelante.
*Karla Valenzuela es escritora y periodista. Es Licenciada en Letras Hispánicas y se ha especializado en Literatura Hispanoamericana. Actualmente, se dedica también a proyectos publicitarios.






Así es una realidad de vida…seguir adelante y sacando fuerzas para no desfallecer …..cuando vemos un túnel y no encontramos la salida…como dices hay que seguir sin perder la esperanza al mañana